El estreno de mi Sinfonietta Op 158, tuvo lugar en la ciudad de La Serena, el día 28 de Agosto de 2015 en el Teatro Municipal en el marco de las festividades de los 400 años de la fundación de la ciudad.  El director fue el maestro Davis Handel, quien, el año 2010, dirigió mi Katarsis Op  106.

La obra tiene tres movimientos:
1-Con Anima
2_ Con molto sentimento ( solo cuerdas)
3- Scherzo
El Scherzo lleva  una cita  del libro “Chiquita” de Antonio Orlando Rodríguez, Premio Alfaguara del año 2008, que dice: “Los muertos se van a la tumba y los vivos siguen bailando la rumba)
Este Scherzo forma parte de un  Quinteto del año 2009, escrito bajo circunstancias anímicas especialmente tristes: problemas de salud en mi familia, muerte de dos amigos queridos : Mi maestro Gustavo Becerra y Pierre Jacomett. Entonces Valerie George que dirige el Ensemble Bartok, me pidió una obra. Yo le dije que si me pedían algo alegre, tendría  sentimientos encontrados. (Carmen Luisa Letelier, la mezzosoprano del grupo,  no quería cantar algo triste) Entonces ella me respondió: Escribe una obra que se llame Sentimientos Encontrados.  Eso hice. Aquella obra tiene una primera parte triste, con un poema de Gabriela Mistral que canta una mezzosoprano: “Palabras Serenas”. La segunda, es una parodia de Scherzo (broma o chiste) y lleva el subtítulo mencionado, del libro Chiquita. También había pensado en “Tutto é burla” , final del Falstaff de  Giuseppe Verdi.

Este video no refleja la muy buena interpretación de la Orquesta sinfónica de La Serena ni la calidad de la composición,  por varios motivos. El primero es que lo filmé yo mismo con una cámara que, aunque graba en HD, tiene un micrófono modesto. Espero que la Universidad haya realizado una grabación profesional. Lo que yo presento ahora es, para mi gusto, un poco decepcionante. Esto pudiera parecer extraño pero es verdad. A modo de ejemplo  les contaré una experiencia que tuve en los tiempos en que no había CD. En el Goethe Institut me prestaron  una caja con discos vinilo que contenía todos los cuartetos de Beethoven, tocados por el Cuarteto Amadeus. Los discos eran viejos y yo me aburrí al escuchar; lo encontré latoso, musicalmente hablando. Al poco tiempo llegó la misma grabación  en discos nuevos. ¡Qué diferencia! Parecía que era otra música. De allí entonces que me haya dado cuenta de lo importante que es tener versiones grabadas con calidad. En caso contario uno juzga mal al compositor.

El segundo motivo  es el ruido de la sala provocado por la presencia  inusitada de niños pequeños, incluso guaguas en cuna, que hacían sus gorjeos  justo cuando la música tocaba PPP. En realidad hacían ruido todo el tiempo pero en los pasajes FF no se notaba. Claro: parece un mal chiste. Este hecho, que he criticado en numerosas oportunidades en esta web, se agrava cuando uno se percata de que varias de dichas guaguas son hijos de miembros de la orquesta. Tengo fotos y videos tomados desde el balcón del teatro que  aún no he decidido mostrar pero que tal vez incorpore  a la sección de fotografías.(Ya lo hice) En algunas oportunidades he hecho ver el asunto y he solicitado, respetuosamente, que se retire, a una persona con su hijo (incluso en conciertos de música de vanguardia donde se estrenaba una obra mía) explicándole lo que es obvio: Un niño de menos de 7 años va a meter bulla y va a echar a perder  una grabación que se hace para guardar un recuerdo del duro trabajo del compositor, director y músicos. (Uno debiera decir derechamente que es estúpido y falto de criterio  llevar  niños pequeños a un espectáculo de este tipo, pero no lo hace por buena educación) Nunca he obtenido una respuesta adecuada y me han mirado como pidiendo algo incomprensible, casi abominable. La reacción del público (algunos de los que me gritaron  desde lejos, en un Festival de la PUCV,  sin saber que era conmigo el asunto, eran músicos que conozco, cuando el padre de una guagua, que es percusionista y tocaba en el concierto, (el padre, no la guagua…) intentó agredirme durante el intermedio) ha sido también increíble y paradojalmente descortés y en vez de apoyarme me han insultado y tratado de “viejo nazi que no deja que las guaguas aprendan música moderna”. Si de mí dependiera,  no dejaría entrar gente con guaguas pero a las autoridades no parece molestarles el ruido, pese a ser músicos. Lo más curioso de esto es que, las tres veces que he pedido esto, se ha tratado de  esposas de alguno de los músicos que estaban tocando, precisamente, una composición mía.

En suma, la falta de cultura - incluso en círculos universitarios - es  apreciable. Que los que van al concierto porque es gratis, y no sepan nada de música y aplaudan entre movimientos, pase. Pero que los  músicos lleven a sus hijos pequeños es, simplemente estulticia.

Amén